Un programa de rehabilitación cardiaca que lo acompaña sesión tras sesión, no solo el día de su cita.
Recuperación guiada por una cardióloga y un equipo de rehabilitación cardiaca, con seguimiento cercano de su progreso en cada etapa del programa.

¿Qué hace diferente a Therion?
Seguimiento entre sesiones
Su equipo revisa cómo va también entre una cita y la siguiente, no solo el día que viene a la clínica.
Un plan que se ajusta con usted
Su programa de ejercicio cambia conforme avanza su recuperación, en lugar de quedarse fijo desde el primer día.
Cardióloga y equipo de rehabilitación juntos
La supervisión médica y el entrenamiento ocurren de la mano, no por separado.
Cada sesión queda registrada
Su ritmo cardiaco, su presión, su frecuencia cardiaca y su esfuerzo se anotan en cada sesión, para que su progreso quede claro con el tiempo.
El programa está pensado para acompañarle desde su primera sesión hasta que recupere su ritmo de vida.
Conozca cómo funciona el programa →Lo que dicen nuestros pacientes
Al inicio tomaba 8 medicamentos y no tenía movilidad. Después de 18 meses de rehabilitación, el diagnóstico cambió: hoy solo tomo 2 medicamentos y he recuperado la movilidad.
Me siento muy bien. Tengo ya bastante tiempo haciendo mis terapias y he pasado del 17% al 35% en fuerza del corazón.
El corazón también es un músculo y puede rehabilitarse, igual que cualquier otro músculo.
La recomiendo 100%.
Comprendí que la rehabilitación me ayudaría a mejorar mi calidad de vida y a aumentar las posibilidades de mejorar mi salud.
Gracias a la orientación, paciencia y conocimientos de los médicos, las rutinas de rehabilitación poco a poco fueron haciendo que me sintiera mejor, tanto en lo físico como en lo anímico.
Saber que durante ese periodo estuve vigilado y monitoreado me dio la tranquilidad de decir: estoy en las mejores manos.
Así pasaron 18 meses, en los que los médicos veían que había mejoras y yo las sentía, hasta que llegó el momento en que los mismos 3 estudios y 4 cardiólogos cambiaron el diagnóstico, de ser fatal a ser solo de mantenimiento.
El tiempo de rehabilitación fue un tiempo de enseñanza, de tener paciencia conmigo mismo, de encontrar otra forma de vida y, sobre todo, de entender que yo solo no hubiera podido recuperar algo tan valioso como la calidad de vida.
De inicio me diagnosticaron recaídas y otras cosas desalentadoras; no he tenido ninguna, y hoy sé que, gracias a lo que aprendí en la rehabilitación, mi cuerpo y yo estamos más preparados. No sé si alguna vez tendré una recaída, nadie sabe por qué me enfermé ni qué me llevó a ese extremo, pero sí estoy seguro de que mi mejoría se debió a la rehabilitación.
Espero que mi testimonio te ayude a que tomes una decisión de vida: vivir con calidad.